Entre 1423 y 1718, la República de Venecia y el Imperio otomano se enfrentaron en ocho guerras sucesivas por el control del Mediterráneo oriental. Fue la rivalidad más larga y decisiva de toda la historia veneciana: casi trescientos años de asedios, batallas navales y tratados de paz que fueron redibujando, guerra tras guerra, el mapa de Grecia, el Egeo y el Adriático.

Esta página reúne, en orden cronológico los ocho conflictos y sus episodios más importantes: desde la Guerra de Tesalónica hasta la Paz de Passarowitz.

Guerra I: la guerra de Tesalónica (1423-1430)

Venecia asume el gobierno de Tesalónica a petición de sus autoridades bizantinas, en un intento de frenar el avance turco en los Balcanes. Tras siete años de bloqueo y hostigamiento, el sultán Murad II toma la ciudad por asalto en 1430, infligiendo a la República su primer gran revés frente al expansionismo otomano.

Guerra II: la más larga (1463-1479)

Dieciséis años de enfrentamiento, el más largo del conflicto, en los que Venecia pierde Negroponte, su principal base en el Egeo, mientras su aliado albanés Scanderbeg resiste durante décadas en las montañas de los Balcanes. La guerra concluye con la Paz de Constantinopla de 1479, que obliga a Venecia a pagar tributo al sultán por primera vez en su historia.

Guerra III (1499-1503)

Centrada en el Peloponeso y el mar Jónico, esta guerra queda marcada por la Batalla de Zonchio (1499), la primera gran batalla naval decidida por la artillería embarcada. El resultado, adverso para Venecia, confirma el ascenso otomano como potencia naval en el Mediterráneo oriental.

Guerra IV (1537-1540)

El corsario Barbarroja, al servicio del sultán, lanza una ofensiva contra las posesiones venecianas del Jónico. Corfú resiste el asedio y no cae nunca ante los otomanos, pero la derrota de la Liga Santa en Préveza (1538) consolida la hegemonía turca en el Mediterráneo durante más de tres décadas.

Guerra V: la Guerra de Chipre (1570-1573)

La campaña otomana contra Chipre se abre con la caída de Nicosia y culmina con el largo asedio y la pérdida de Famagosta, cuyo comandante, Marco Antonio Bragadin, es ejecutado tras la rendición. La victoria cristiana en Lepanto (1571), aunque histórica, llega demasiado tarde para salvar la isla, ya perdida.

Guerra VI: la Guerra de Candía (1645-1669)

El asedio de Candía, capital de Creta, se prolonga durante veintiún años —el más largo de la historia militar europea— antes de que Venecia se vea forzada a ceder la isla, su último gran bastión en el Egeo.

Guerra VII: la Guerra de Morea (1684-1699)

Bajo el mando del almirante Francesco Morosini, Venecia reconquista el Peloponeso en la última gran expansión territorial de la Serenísima. Sin embargo, el asedio a Atenas deja como saldo trágico el grave daño sufrido por el Partenón en 1687, alcanzado por la artillería veneciana.

Guerra VIII: la segunda Guerra de Morea (1714-1718)

Los otomanos recuperan el Peloponeso en una única campaña relámpago, revirtiendo en pocos meses la conquista de Morosini. La Paz de Passarowitz (1718) pone fin definitivo a casi tres siglos de guerras turco-venecianas.

Un conflicto que definió el Mediterráneo

Cuando en 1718 se firmó la paz de Passarowitz, Venecia era ya una sombra de la potencia naval que había sido siglos atrás. Las guerras turco-venecianas no solo redibujaron fronteras: precipitaron el declive de la Serenísima como potencia militar y consolidaron al Imperio otomano como la fuerza dominante del Mediterráneo oriental hasta bien entrado el siglo XIX.

El Adriático, el Jónico y el Egeo: el gran escenario de las guerras turco-venecianas

Fuentes