El asedio de Famagosta constituyó el episodio culminante de la Guerra de Chipre (1570–1573), el conflicto que enfrentó a la República de Venecia con el Imperio otomano de Selim II por el control de la isla. Chipre, posesión veneciana desde 1489, representaba un enclave estratégico en el Mediterráneo oriental, y su conquista fue una prioridad para la expansión otomana en la región.

En julio de 1570, el ejército otomano al mando de Lala Mustafa Pasha desembarcó en la isla y tomó rápidamente Nicosia. Famagosta, la plaza fuerte mejor fortificada de Chipre, quedó como el último bastión de resistencia veneciana.

Mapa de Famagusta en Chipre, 1597
Mapa de Famagusta en Chipre, creado en 1597 por el veneciano Giacomo (Jacomo) Franco (1550-1620) para su libro Viaggio da Venetia a Constantinopoli per Mare. Fuente.

El asedio (1570–1571)

Entre el 22 de agosto de 1570 y el 4 de agosto de 1571, una guarnición de apenas unos 7.000 hombres, bajo el mando de Marco Antonio Bragadin (capitán de la ciudad) y Astorre Baglioni, resistió el cerco de un ejército otomano que las fuentes estiman entre 100.000 y 200.000 soldados, apoyado por una intensa artillería de asedio. Durante casi un año, los defensores soportaron bombardeos continuos, la reducción progresiva de las murallas y el agotamiento de víveres y municiones, sin que llegaran los refuerzos prometidos por Venecia y sus aliados.

La rendición y el suplicio de Bragadin

Ante la imposibilidad de continuar la defensa, Bragadin negoció la capitulación con la promesa otomana de respetar la vida de la guarnición y permitir su evacuación segura. Sin embargo, Lala Mustafa Pasha incumplió el acuerdo: los oficiales venecianos fueron ejecutados y Bragadin, sometido a mutilaciones, fue finalmente desollado vivo en la plaza pública el 17 de agosto de 1571. Su piel, rellena de paja, fue exhibida como trofeo antes de ser recuperada años después por su familia y depositada en la basílica de Santi Giovanni e Paolo de Venecia, donde permanece hoy.

Consecuencias históricas

La caída de Famagusta puso fin a más de tres siglos de dominio veneciano sobre Chipre, que pasaría a integrarse en el Imperio otomano hasta 1878. El episodio, sin embargo, tuvo una réplica inmediata: apenas dos meses después, el 7 de octubre de 1571, la flota de la Liga Santa —coalición de Venecia, España y los Estados Pontificios— derrotó de manera decisiva a la armada otomana en la batalla de Lepanto, en parte motivada por el deseo de vengar la masacre de Famagusta.

Fuentes

Deja un comentario

Tendencias

Descubre más desde Venezia e il Veneto

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo