Buscando una bonita playa en la Costa Brava Catalana, entre curvas y acantilados llegamos a Tossa de Mar; sin saber donde estabamos y que en ella se conservan  casi dos mil años de historia…

Vista de la Playa de Tossa de Mar.

Tossa, fue en origen un asentamiento romano dedicado al cultivo de la vid, se convirtió después en una villa fortificada frente a la piratería mediterránea y, ya en el siglo XX, se transformó en refugio de pintores y cineastas…

Tossa es un lugar tan hermoso que no tengo dudas que desde hace milenios ha estada habitada. ¿Quien no quisiera vivir aquí?

La villa fortificada, Vila Vella.

Con el fin del mundo romano y la progresiva inseguridad del litoral mediterráneo, el núcleo de la población se desplazó hacia el promontorio rocoso que domina la bahía, donde entre los siglos XII y XIV se levantó un recinto amurallado para proteger a la población de los ataques de piratas, especialmente frecuentes desde el norte de África a lo largo de la Edad Media.

Laa murallas construida directamente sobre las rocas están  reforzadas por torres circulares de vigilancia.

En el interior del recinto amurallado hoy se concervan conservan los restos del antiguo castillo, la casa del gobernador y muchas de las casas donde habitaba la poblacion.

La iglesia gótica de Sant Vicenç, del siglo XV, hoy parcialmente en ruinas.
La Vila Vella es considerada el único ejemplo de población medieval fortificada que se mantiene en pie en toda la costa catalana, motivo por el cual fue declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1931.

Las estrechas callejuelas de Vila Vella.

De villa de pescadores a colonia de artistas

Durante siglos, Tossa vivió del mar y de una agricultura modesta, ajena a las grandes rutas comerciales que  marcaron la historia de otras villas costeras mediterráneas. Esa condición cambió a partir de la década de 1930, cuando la localidad comenzó a atraer a pintores y escritores en busca inspiración.

Entre los visitantes más célebres se encontró el pintor Marc Chagall, a quien se atribuye la definición de Tossa como un «paraíso azul».

Este auge cultural cristalizó en 1935 con la inauguración del Museo Municipal de Tossa de Mar, instalado en la antigua casa del gobernador dentro de la propia Vila Vella y considerado el primer museo de arte contemporáneo del Estado español.

Décadas más tarde, en 1951, la localidad sirvió de escenario para el rodaje de la película Pandora and the Flying Dutchman, protagonizada por Ava Gardner, a  quien  hoy se la recuerda con una escultura en el mirador de la Vila Vella.

Las estrechas callejuelas de Tossa de Mar.

Tossa de Mar, un lugar al que volvería mil veces…

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