En noviembre de 2024, una fotografía aérea tomada como parte del monitoreo rutinario del fondo lacustre reveló la presencia anómala de materiales en el lecho del lago.
El lago Neuchâtel formaba parte de la red de transporte interior romana que conectaba rutas fluviales y comercio terrestre, y el barco probablemente enlazaba centros comerciales como el antiguo Eburodunum (la actual Yverdon-les-Bains).
Desde marzo de 2025, la Oficina Cantonal de Arqueología de Neuchâtel (OARC), en colaboración con la Fundación Octopus y el Servicio Arqueológico del cantón de Friburgo (SAEF), ha llevado a cabo una excavación sistemática que permitió identificar, documentar y recuperar varios cientos de objetos del fondo del lago — un conjunto único en Suiza y en aguas interiores al norte de los Alpes.

Los objetos recuperados
Entre los hallazgos destacan varios cientos de vasijas de cerámica intactas — platos, tazas y cuencos producidos en la región — así como ánforas de aceite de oliva importadas desde España, utensilios y herramientas de la tripulación, y componentes de arneses y carros, incluidas ruedas bien conservadas: los únicos ejemplos romanos de este tipo encontrados en Suiza.
Datación y contexto militar
El análisis dendrocronológico de una tabla de madera recuperada bajo las cerámicas apunta al año 17 d.C. como la fecha más temprana posible del cargamento — lo que los arqueólogos denominan el «terminus post quem».
También se recuperaron una hebilla de cinturón, una «dolabra» (pico militar), una fíbula para sujetar capas, y dos espadas completas «gladii», una todavía dentro de su vaina de madera y metal. Cuatro ruedas de carro halladas cerca del sitio fueron datadas mediante análisis de radiocarbono, y los resultados coinciden con el período de las cerámicas, lo que indica que los objetos formaban parte de un único cargamento.
Los investigadores creen que el cargamento podría estar vinculado a la presencia temprana de la «Legio XIII Gemina», estacionada en Vindonissa (actual Suiza) desde el año 16 d.C., cuya misión era asegurar la región y prevenir incursiones de grupos germánicos. El cargamento pudo haber sido transportado por tierra hasta Yverdon (Eburodunum), donde se cargó en un barco. Desde allí, habría viajado por lagos y vías fluviales hacia el campamento de Vindonissa.
El misterio del barco
Lo curioso es que esto no es un «naufragio» en el sentido convencional, ya que la embarcación no ha sido encontrada. Este cargamento representa una instantánea extremadamente rara del Imperio Romano temprano: todos los objetos que se hundieron han quedado preservados en el tiempo, y muy probablemente eran de reciente fabricación, destinados a la venta.
Los investigadores creen que las mercancías se perdieron cerca de la entrada al Canal de Thielle, posiblemente debido a una ráfaga repentina de viento.
Tras la conservación y el estudio especializado, se espera que los artefactos sean exhibidos en el Laténium, el parque arqueológico y museo de Neuchâtel.
Amenazas y conservación
Aunque los objetos están actualmente bien conservados, son extremadamente frágiles y enfrentan múltiples amenazas: erosión del lecho lacustre, daños por anclas de embarcaciones de recreo, y el riesgo de vandalismo y saqueo. Para proteger este patrimonio, los arqueólogos adoptaron una estrategia preventiva: los objetos más vulnerables se documentan in situ y luego se retiran sistemáticamente del lago.
Fuentes:
[Divernet](https://divernet.com/scuba-news/archaeology/divers-explore-2000-year-old-treasures-on-swiss-lakebed/)
[GreekReporter.com](https://greekreporter.com/2026/03/26/roman-shipwreck-switzerland-lake-neuchatel/)
[Ancient Pages](https://www.ancientpages.com/2026/03/27/hundreds-submerged-ancient-roman-treasures-lake-neuchatel/)
[Divernet](https://divernet.com/scuba-news/archaeology/divers-explore-2000-year-old-treasures-on-swiss-lakebed/)
[Octopus Foundation](https://octopusfoundation.org/en/project/eagles-wreck-switzerland-archaeology/)



