Cuando pensé que la visita a Éfeso estaba por terminar,  nos encaminamos al Odeón. Su visita fue una de esas experiencias que en cualquier otro lugar habría justificado por sí sola el viaje.

Llegamos caminando lentamente entre las columnas de la antigua basílica, un largo pórtico que flanquea el costado norte del ágora estatal, y a medida que se avanza el paisaje se abre hasta revelar, a la sombra de la ladera, el semicírculo de gradas del pequeño teatro. Sin saberlo estaba recorriendo el mismo trayecto que, hace casi dos mil años, seguían los miembros del consejo de la ciudad antes de ocupar sus asientos.

Vista del Odeón de Éfeso desde el ágora estatal
Columnas de la basílica de Éfeso en el camino hacia el Odeón

Entre las columnas de la basílica de Éfeso

La llamada Basílica o Stoa Basílica no era un templo cristiano, sino un gran pórtico cívico de unos 160 metros de longitud, con tres naves y cubierta de madera, que se extendía a lo largo del lado norte del ágora estatal, delante del Odeón y del Pritaneo. Su función principal era ofrecer sombra y refugio a quienes se desplazaban entre los edificios públicos, y en ella se trataban asuntos comerciales y judiciales.

Gradas del Odeón o Bouleuterion de Éfeso

Fue levantada hacia el año 11 d. C., en época de Augusto, sobre una estoa helenística anterior, y estaba flanqueada por 67 columnas jónicas cuyos capiteles se decoraban con cabezas de toro. Las estatuas de Augusto y de su esposa Livia, halladas en su extremo oriental, se conservan hoy en el Museo de Éfeso, en Selçuk.

Historia del Odeón de Éfeso

El Odeón, conocido también como el Pequeño Teatro, se alza en la parte alta de la ciudad, apoyado en las laderas del monte Pión. Una inscripción indica que fue construido hacia el año 150 d. C. como regalo a la ciudad de Publio Vedio Antonino y de su esposa Flavia Papiana, miembros de la aristocracia efesia, en una época en que los ciudadanos acaudalados rivalizaban en levantar edificios públicos que perpetuaran su nombre. Los arqueólogos hallaron restos helenísticos en el lugar, pero, salvo el muro exterior, no se conservan elementos arquitectónicos de ese edificio anterior.

El teatro se compone de las tres partes habituales: la cavea o graderío, con capacidad para unos 1.400 o 1.500 espectadores, la orchestra semicircular y la skene o edificio escénico, de probablemente dos pisos, con un estrecho podio de mármol. Como no se han hallado canales para evacuar el agua de lluvia, se deduce que estuvo cubierto por un techo, seguramente de madera.

Como otras construcciones de la ciudad, se derrumbó con el gran terremoto del siglo IV, y las losas de mármol de sus gradas fueron reutilizadas después en otros edificios. Las excavaciones y restauraciones del Museo de Éfeso, retomadas en los años setenta y de nuevo en 1990, le han devuelto en buena parte su forma original.

Una doble función: parlamento y sala de conciertos

El edificio tuvo un doble uso. Como bouleuterion, era la sede de la boulé, el consejo de la ciudad, cuyos miembros se elegían entre la clase aristocrática  y que discutía en este espacio los asuntos más importantes del gobierno municipal. Éfeso contaba con dos órganos de gobierno: el demos, la asamblea abierta a todos los ciudadanos, que se reunía en el Gran Teatro, y la boulé, que sesionaba en este recinto más pequeño y reservado.

De la actividad política del edificio dan testimonio dos inscripciones procedentes de él, hoy en el Museo Británico: una copia de una carta del emperador Adriano en la que recomendaba como miembro honorario del consejo a un armador llamado Lucio Erasto, y otra del emperador Antonino Pío, que resolvía una disputa de títulos entre Éfeso, Pérgamo y Esmirna.

Como odeón, el mismo recinto servía para espectáculos más íntimos que los del Gran Teatro, reservados a una élite culta: conciertos de citaristas y flautistas, recitales de poesía, certámenes de retórica y debates filosóficos. Esta combinación de política y cultura en un único espacio cubierto es característica del mundo grecorromano, en el que el discurso público y la música formaban parte de la misma vida cívica.

Panorámica de las ruinas de Éfeso con el área del Odeón

El Odeón en el corazón del ágora estatal

La ubicación del Odeón no era casual. El ágora estatal, cuya forma definitiva data de la época de Augusto, era el espacio donde se desarrollaba la vida política y administrativa de Éfeso, y el Pritaneo, el Odeón y la Basílica se levantaban uno junto a otro en su entorno inmediato. Esta proximidad explica que el pequeño teatro funcionara como auténtica sala de asambleas más que como simple lugar de espectáculos.

Collage de imágenes del Odeón y la basílica de Éfeso
Vistas al Odeón desde el Ágora.

Cómo llegar al Odeón de Éfeso

Fuentes

Artículos correlacionados

Deja una respuesta

Tendencias