Muy cerca de mi casa, en las laderas del parque regional de los Colli Euganei, hay un pequeño pueblo medieval que me encanta y que hace parte del exclusivo club de I Borghi più Belli d’Italia, osea, los pueblos mas lindos de Italia.

Arquà debe su nombre al gran poeta Italiano, Petrarca, quién vivió en este lugar los últimos años de su vida en el lejano siglo XIV.
El pueblo es pequeño, por lo que se podría visitar en una hora, sin embargo, las vistas que se tienen de los campos cercanos, en su mayoría cultivados con viñas y olivares y de las colinas del parque, cubiertas por los belicismos bosques, hacen que uno en cada rincón se quede por un buen rato contemplando el espectáculo..



Los puntos de mayor interés son la iglesia, pequeña y simple, pero de gran belleza, donde es posible ver algunos frescos que estuvieron por siglos cubiertos por una gruesa capa de estuco blanco.

En el la plaza que esta al exterior de la iglesia se puede ver la tumba en mármol del poeta.

Subiendo a la parte alta del pueblo, se puede visitar la casa donde vivió Petrarca y el monumento a los caídos en las guerras mundiales.


En resumen, un lugar que vale la pena visitar y disfrutar tranquilamente.