Con Jacobello del Fiore la serie entra en el Quattrocento. Activo entre finales del siglo XIV y 1439, año de su muerte, fue considerado por buena parte de la crítica el pintor más relevante de la Venecia de su tiempo, antes de que la irrupción de Jacopo Bellini abriera una nueva etapa. Su trayectoria resume con particular claridad la tensión, característica de aquellas décadas, entre el gótico internacional que llegaba de fuera y la tradición pictórica local heredada de Paolo Veneziano.
Formación en el taller familiar
Jacobello nació en Venecia hacia 1370, hijo del pintor Francesco del Fiore, quien en 1376 ejercía como responsable de la Scuola dei Pittori, la corporación veneciana de pintores. Junto a su hermano Nicolò, se formó en ese taller paterno; en 1394, cuando contrajo matrimonio, todavía trabajaba bajo la tutela de su padre. De Francesco, sin embargo, no se conserva ninguna obra segura, lo que dificulta precisar hasta qué punto marcó el estilo inicial de su hijo.

Entre el gótico tardío y el retorno a la tradición veneciana
Las obras de juventud de Jacobello se inscriben en el gótico tardío difundido por Altichiero da Verona y Jacopo Avanzi. Con la madurez, sin embargo, su pintura recupera de manera consciente el lenguaje local establecido por el taller de Paolo Veneziano, de raíz bizantina, en un movimiento que lo distingue de contemporáneos como Niccolò di Pietro o Zanino di Pietro. Este diálogo con la tradición se combina con una atenta recepción de las novedades del gótico internacional, especialmente tras la llegada a Venecia de Gentile da Fabriano y de Michelino da Besozzo, cuya huella resulta decisiva en la producción de madurez del artista.
Obras principales
Su obra más célebre es la Justicia entre los arcángeles Miguel y Gabriel (1421), realizada para el Magistrato del Proprio del Palacio Ducal y conservada hoy en las Gallerie dell’Accademia de Venecia: una composición de gran exuberancia decorativa, con fondos dorados trabajados a punzón, acorde con el carácter oficial del encargo. En la década anterior había pintado para Fermo las Historias de Santa Lucía, hoy fragmentadas entre varias colecciones, obra en la que la adhesión al gótico internacional se manifiesta con especial riqueza cromática y narrativa. Ya en sus últimos años, hacia 1425-1430, trabajó extensamente en las Marcas y en Abruzzo, donde realizó, entre otras piezas, el gran políptico de dieciséis tablas hoy en la catedral de Teramo, considerado su última obra documentada.

Discípulos y legado
Por su taller pasaron dos figuras destinadas a marcar la pintura del norte de Italia en las décadas siguientes: Carlo Crivelli y Michele Giambono. A través de ellos, y de su propia obra, Jacobello del Fiore actuó como bisagra entre el mundo tardogótico y la generación que, con Jacopo Bellini a la cabeza, abriría paso al primer Renacimiento veneciano.
Fuentes
- Jacobello del Fiore — Wikipedia (en inglés)
- Jacobello del Fiore, opere in Italia — Musei Italiani
- Jacobello del Fiore — Duomo di Teramo
- Jacobello del Fiore o della pittura a Venezia — tesi di dottorato, Università di Firenze





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