Un equipo de arqueólogos eslovacos ha identificado un extenso campamento militar romano cerca de la localidad de Šurany, en el suroeste de Eslovaquia, que habría sido utilizado por las tropas del emperador Marco Aurelio durante las guerras marcomanas, libradas contra pueblos germánicos en la segunda mitad del siglo II d.C. El hallazgo, calificado por los propios investigadores como «extremadamente raro» en el contexto europeo, permite documentar de manera casi íntegra la planta de un campamento de marcha romano, un tipo de estructura efímera de la que rara vez sobreviven restos tan completos.
El contexto histórico: las guerras marcomanas
Entre los años 166 y 180 d.C., el Imperio romano libró una serie de campañas contra los marcomanos, un pueblo germánico asentado al norte del Danubio, en territorios que corresponden hoy a Eslovaquia y la República Checa. Marco Aurelio, emperador entre 161 y 180, dirigió personalmente buena parte de estas operaciones con el objetivo de asegurar la frontera danubiana frente a las incursiones «bárbaras». El conflicto se prolongó hasta la muerte del propio emperador, momento en que su hijo y sucesor, Cómodo, negoció la paz con los marcomanos, según el relato transmitido por el historiador Casio Dión en el siglo III.
Es precisamente en el marco de estas campañas donde la tradición sitúa la redacción de buena parte de las Meditaciones de Marco Aurelio, y no resulta casual que, en 2024, el mismo equipo del Instituto de Arqueología de la Academia Eslovaca de Ciencias (SAS) identificara ya un primer campamento romano en la región, vinculado a esa misma hipótesis.
Características del yacimiento
El campamento de Šurany, de aproximadamente 7,4 hectáreas de extensión, constituye únicamente la segunda instalación militar romana documentada en el oeste de Eslovaquia. Presenta rasgos defensivos característicos de los campamentos legionarios o de marcha: cinco puertas de acceso, un sistema de fortificación con foso y empalizada de trazado curvo, y una organización interna que remite a los modelos castrenses romanos bien conocidos por la literatura militar clásica y por el registro arqueológico de otras provincias del limes.
Enterramientos inusuales: soldados en pozos y fosas
El aspecto más sorprendente del hallazgo reside en el tratamiento dado a los cuerpos. Los arqueólogos han recuperado numerosos esqueletos —completos y fragmentarios— depositados en fosos, pozos y sepulturas someras excavadas de manera apresurada, un patrón que se aparta notablemente de las prácticas funerarias romanas convencionales. Según los primeros análisis, la mayoría de los restos corresponderían a soldados romanos, identificados gracias al abundante equipo militar hallado junto a ellos: puntas de lanza, puntas de flecha, fragmentos de cascos, placas de armadura segmentada y escamada, fíbulas legionarias, monedas y las características sandalias militares o caligae, de las que se han conservado los clavos de hierro de la suela gracias a análisis radiográficos de los bloques de arcilla que las contenían.

La naturaleza de estos enterramientos plantea interrogantes relevantes para la investigación: se desconoce todavía si los soldados perecieron a causa de heridas de combate o de enfermedad, y resulta llamativo que los cadáveres no fueran despojados de su equipo antes de ser arrojados a fosas y pozos de almacenamiento, un gesto que sugiere circunstancias de abandono precipitado del campamento. Los propios investigadores han señalado que solo un programa de análisis genéticos y antropológicos a largo plazo podrá ofrecer respuestas más firmes.

Próximos pasos de la investigación
Dada la extensión del yacimiento y el volumen de materiales recuperados, el equipo dirigido por Matej Ruttkay, director del Instituto de Arqueología de la SAS, junto con Marek Vojteček y Michal Cheben, prevé que el estudio integral del sitio se prolongue varios años e incorpore a especialistas internacionales en datación por radiocarbono, análisis de suelos, isótopos estables y ADN antiguo. Los resultados definitivos, advierten, solo se conocerán de forma gradual en los próximos años.
El campamento de Šurany se suma así a un conjunto creciente de hallazgos —entre ellos una fosa común de época romana bajo un campo de fútbol en Viena — que en los últimos años han enriquecido de manera notable nuestro conocimiento sobre la vida, la muerte y la logística militar en las fronteras del Imperio romano durante el siglo II d.C.
Fuentes:
Killgrove, K. (2026). «’Extremely rare’ Roman military camp found in Slovakia holds hastily buried remains of Marcus Aurelius’ soldiers — with some dumped in wells». Live Science.
Casio Dión, Historia romana, libro LXXI (sobre el desenlace de las guerras marcomanas).




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