Lerma es una bellísima ciudad no lejos de Burgos en España, una de las primeras maravillas que me encontré durante mi visita fue el antiguo puente medieval que está a un costado del actual camino de acceso a la ciudad.

El puente tiene origen medieval y se construyó coincidiendo con la construcción de las murallas de Lerma, para controlar y asegurar el acceso a la villa fortificada y el paso del río Arlanza. Es probable que existiera un paso primitivo o un puente más antiguo, ya que el trazado del Camino Real hacia el norte de la península exigía un cruce estable en este punto.
En el siglo XVII, bajo la influencia del duque de Lerma, el puente fue restaurado y embellecido, integrándose en los jardines ducales con fuentes de alabastro, estanques y figuras de mármol.

En algunas ocasiones sufrió daños por las crecidas del río y tuvo varias reparaciones posteriores, como las mencionadas en torno a 1630–1640, sin perder su carácter de puente de origen medieval.
El puente está construido en piedra, con varios arcos de sección robusta y, en algunos casos, bóvedas apuntadas típicas de la arquitectura gótica‑medieval . Hoy permanece cerrado al tráfico rodado, pero se conserva como puente peatonal y atractivo turístico, con buenas vistas del casco histórico y del río Arlanza.




