La iglesia principal de Aguilar de Campoo no se llama catedral sino que colegiata. ¿Pero porque?¿que significa Colegiata?

La colegiata es el templo católico que, sin ser catedral, posee un cabildo y su superior recibe el nombre de deán, aunque ocasionalmente también sea llamado abad o prior.

La existencia de una colegiata se debe a distintas razones, como puede ser la existencia anterior de una catedral en la misma ciudad, o querer dar importancia a una población sin tener que nombrar un Obispo, me imagino que este fue el caso de Aguilar de Campoo.

Los orígenes: de época visigoda al primer templo documentado

El origen del templo se remontaría a la época visigoda, y experimentó una primera reconstrucción en el siglo XI, aunque de esa etapa no se conserva ningún resto. La referencia escrita más antigua que conocemos data de 1220, en un diploma hebreo que menciona los molinos del Mercado situados cerca de «Sant Miguel». Los archivos parroquiales sugieren que antes de ese templo ya existía en ese lugar otro edificio religioso, levantado para dar servicio a una comunidad en crecimiento que necesitaba un templo mayor y mejor dotado que las parroquias existentes de San Andrés y Santa Cecilia.




El templo románico del siglo XIII

La segunda fábrica se edificó a principios del siglo XIII. De ella subsisten la fachada del pie, con el primer tramo de la torre y la portada principal, y la capilla bautismal, construidos en un estilo románico de transición al gótico. Esa portada occidental es un sobrio ejemplo del románico de transición: una puerta abocinada con ocho arquivoltas de sencillos baquetones, salvo la interior más decorada, sobre capiteles vegetales muy estilizados que se sustentan en columnas acodilladas sobre podio.

Detalle de la Puerta principal de acceso a la iglesia.
La Puerta occidental.
Otra de las puertas laterales.




La gran reconstrucción gótica del siglo XIV

A principios del siglo XIV se levantó el templo actual a instancias del arcipreste García González. En 1346 las obras debían de estar prácticamente finalizadas, pues en esa fecha el obispo de Sigüenza concedía indulgencias a quienes visitaran la iglesia una vez acabada.

El resultado es un magnífico templo de tres naves diferenciadas en planta y altura, presididas por un imponente presbiterio que da paso al ábside mayor poligonal, comunicado mediante arcos apuntados con los ábsides laterales. Rotundos pilares con columnas adosadas sostienen las bóvedas de crucería de las tres naves.



El ascenso a colegiata (1541)

En 1541, el papa Pablo III, a petición de don Juan Fernández Manrique de Lara, tercer Marqués de Aguilar y embajador del emperador Carlos I en Roma, concedió a la iglesia el rango de colegiata, dotándola de nuevos privilegios y exenciones. Desde ese momento y hasta 1851, cuando un Concordato suprimió las colegiatas en España, la vida religiosa de la villa giró en torno a este templo y su Colegio de Canónigos, formado por un abad, un chantre, un arcipreste, un maestrescuela, diez canónigos y ocho racioneros.

Las adiciones de los siglos XV al XVIII

En el siglo XV, don Francisco de Soto, arcipreste de Fresno, mandó levantar a los pies de la nave de la Epístola una capilla funeraria. En el siglo XVI se adosó al muro de esa nave la Capilla del Santo Cristo. La sala capitular y la sacristía fueron las últimas construcciones añadidas al templo, en el siglo XVIII. En cuanto al patrimonio artístico, el retablo renacentista de San Miguel Arcángel, realizado en el siglo XVI por Juan de Vallejo, preside el ábside principal flanqueado por los sepulcros orantes de los Marqueses de Aguilar. En el muro sur, a la altura del crucero, se construyó además una nueva capilla para albergar un Cristo que la esposa del Marqués de Aguilar, doña Ana Manrique, regaló a la colegiata.¹² En 1883, en el reinado de Alfonso XII, se realizó la fundición y colocación de las campanas de la torre.



El edificio hoy

En la colegiata confluyen los estilos tardorrománico, gótico, renacentista y barroco herreriano.La torre campanaria, con base cuadrada rematada en forma de cúpula, está adornada con los escudos del marquesado que simbolizan el mecenazgo, y un tímpano tardorrománico que representa el Juicio Final.¹⁵ La colegiata fue declarada Bien de Interés Cultural en octubre de 2019, con categoría de Monumento, declaración que integra el conjunto de retablos, la sillería y los distintos sepulcros de los siglos XII y XVI.

Es, en conjunto, un edificio que funciona casi como un manual de historia de la arquitectura medieval y renacentista castellana, con capas que se superponen a lo largo de más de ocho siglos.

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