En una ciudad donde no existen calles para los coches, incluso las emergencias viajan por el agua. Las ambulancias de Venecia son embarcaciones especialmente equipadas que navegan por los canales de la ciudad las 24 horas del día, los 365 días del año, garantizando el servicio de urgencias médicas a una de las ciudades más singulares del mundo.

Las ambulancias acuáticas venecianas son gestionadas por el SUEM 118 (Servizio Urgenza Emergenza Medica), el servicio de emergencias médicas de la provincia de Venezia. Estas embarcaciones están equipadas con todo el material de resucitación y primeros auxilios que se encontraría en una ambulancia terrestre convencional: desfibriladores, oxígeno, medicación de urgencia y camillas adaptadas para el transporte por agua. A bordo viajan siempre un médico o enfermeró especializado y un marinero-conductor experto en la navegación por los estrechos canales de la ciudad.
El mayor desafío de este servicio es precisamente la geografía de Venecia: la ciudad está formada por más de 100 islas unidas por cerca de 400 puentes y surcada por más de 150 canales. Algunos de ellos son tan estrechos que solo permiten el paso de una embarcación a la vez, lo que exige a los conductores un conocimiento exhaustivo de cada ríncon de la laguna. En los casos más urgentes, cuando el paciente debe ser trasladado a un hospital con instalaciones que Venecia no dispone, la ambulancia acuática lo lleva hasta el Piazzale Roma o al embarcadero del Tronchetto, donde una ambulancia terrestre toma el relevo hacia el hospital de Mestre o de Padova.

Venecia cuenta también con el Ospedale Civile SS. Giovanni e Paolo (conocido popularmente como Zanipolo), el principal hospital de la isla, situado en el sestiere de Castello. Gran parte de las intervenciones de urgencia tienen como destino este centro, al que las ambulancias acuáticas pueden acceder directamente por el canal frontal al hospital. Para los casos pediátricos, los pacientes son trasladados al Ospedale dell’Angelo de Mestre, el hospital más moderno de la provincia.
Ver pasar una ambulancia por los canales de Venecia, con sus luces azules reflejadas en el agua y la sirena resonando entre los palacios de mármol, es una de esas imágenes que recuerdan que bajo la belleza inmortal de la Serenísima late una ciudad real, con su vida cotidiana, sus urgencias y su gente. Un servicio esencial, silencioso y admirable, que trabaja cada día para que Venecia siga siendo, además de la ciudad más bella del mundo, un lugar en el que se puede vivir con seguridad.



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