Fue construído en el siglo XIII, y era utilizado por la República de Venezia como almacén de grano, principalmente uno de los cereales más humildes, ampliamente consumido durante la edad media, el Mijo, lo que le da su nombre (megio es la palabra veneziana para mijo).

El Fontego del Megio, tiene una de las fachadas más simples que se pueden ver en el Gran Canal.  En el centro hay una gran losa de mármol con el león alado, símbolo de la Serenísima.

La República se preocupaba constantemente de que nunca faltara grano en la ciudad, por lo que los procuradores encargados controlaban continuamente el tamaño de las reservas. En ciertos periodos cuando el tráfico comercial era disturbado por la guerra o cuando los cultivo de trigo tenían una baja producción debido a la sequía, el mijo se convertia en el alimento principal de los habitantes más pobres de la ciudad.


Rara vez recurrieron los venecianos al uso del mijo, y esas pocas veces fueron efectivamente recordadas por el pueblo, como ocurrió en 1378  durante la llamada Guerra di Chioggia. En ese momento el mijo almacenado en el Fondaco fue de vital importancia para alimentar la población Veneziana durante el largo asedio de los Genoveses.

El fondaco del Megio funcionó como almacén  hasta la caída de la República en 1797, cuando cayó en desuso.

Actualmente alberga una escuela primaria.

Tendencias